Retrato con sanguina y carbón

La compatibilidad de medios dibujanticos siempre es interesante a la hora de plantear nuevos trabajos. La sanguina y el carboncillo son dos medios que permiten una acción simultanea en el papel, integrándose las tonalidades unas con otras de manera natural. El retrato es uno de los grandes retos del dibujante, ya que la consecución del parecido a través de la línea y la valoración no supone un trabajo sencillo sino que requiere práctica y un gran conocimiento de la técnica.

La estructura del rostro

retrato-con-sanguina-y-carbon

El rostro se debe entender como una estructura en la que los diferentes rasgos se sitúan dentro de una proporción determinada en cada caso particular es decir, por el tamaño propio y la situación de cada uno de los rasgos de la cara.

Cada persona tiene unos rasgos propios que le hacen inconfundible, estos rasgos afectan al conjunto del retrato, y son la curvatura del plano del rostro, la geometría de las formas y la distancia entre cada uno de los elementos de la cara.

A través del dibujo, son estos los elementos que se deben considerar con prioridad; por ejemplo, la distancia que existe entre los ojos de cualquier persona, siempre es diferente, así como la relación de esta medida con el largo de la nariz o la distancia de esta hasta la boca.

Anuncios

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: